Nosotros

 

 
nosotros...
nuestras cosas, nuestro estilo, nuestra vida...

Todo empezó con un pajar en ruinas, en un sencillo pueblo rural a tres minutos del mar. Era perfecto para nuestra familia, un lugar para disfrutar de las vacaciones, del campo, del mar.

Dominique, mi marido, es interiorista, diseñador e inventor de tantas cosas prácticas, y le apasiona la naturaleza, las plantas y el mar. Rehabilitó el pajar y transformó el prado en un jardín, un patio fresco, una piscina para nadar a gusto y un porche para las cenas de verano.

Yo soy Ino, periodista, estilista, mi pasión es escribir y lo que más me gusta es crear espacios llenos de magia y sorpresa.

Vivíamos en Barcelona y por nuestros respectivos trabajos viajábamos a menudo por todo el mundo.

En 2010 sentimos la necesidad de cambiarlo todo: dejar la ciudad y crear un proyecto conjunto que nos permitiera estar en contacto con la naturaleza.

Entre los dos ampliamos y transformamos nuestra casa en un pequeño hotel, sin más pretensión que la de compartir nuestras cosas, nuestro modo de vida con clientes y amigos.

El nombre viene de una bonita historia en Cartagena de Indias, de donde nos trajimos una preciosa hamaca. Una vez en casa encontró su lugar entre dos grandes acacias: todo el mundo se peleaba para hacer en ella la siesta, leer, divagar...
Era evidente que Les Hamaques era el nombre y el lugar soñado para quienes buscan descansar, desconectar, soñar.
Desde 2010 lo intentamos cada día. Y nos encanta!